martes, 9 de marzo de 2010

Faiblesse



Finalmente, en nuestra última noche…

Cedimos a mentirnos y engañarnos.
Volvimos a caer en la resaca,
complaciendo nuestros cuerpos,
y nuestro silencio se convirtió en un dulce placer,
en un grito ahogado de éxtasis,
no refrene mis sentimientos,
fui un mar, un extenso y solitario mar,
tú, un cielo el más oscuro y aterciopelado cielo.


Y, me perdí nuevamente en ti,
en tus profundidades, en tu cama
vacíe mi falsedad, húmeda y temblorosa
me tomaste sin revuelvo,
devoraste mi cuerpo y mi alma.
Me robas una vez más (acaso no era suficiente ya!, acaso aún hay algo que te puedo dar!)
Asaltas mi ser como el más sucio y oscuro ladrón
te vas con todo y con una sonrisa de placer en tu rostro.
Me dejas sedienta y vacía…
de un amor, de un cuerpo, de una razón...

por: TuLuz

martes, 23 de febrero de 2010

Octobre *~ 2009


a....

Había una vez, una hermosa joven con el pelo color cobrizo que poseía una voz melosa y engañosa, su cuerpo con sus insolentes y violentos movimientos, arriba de un escenario cargado de erotismo y morbo.

Contemplando su bello y excitante espectáculo, increíblemente húmedos y extasiados, caídos en los estragos del exceso y el sexo.

Una cálida humedad en los sexos, duros y palpitantes, ansiosos de satisfacer las fantasías más obscenas y perversas en una cama, en la bebida y la noche. Perdidos entre las ondas y la música, vieron luces y experimentaron un placer tal, que hasta Dios deseo yacer en su cama y en sus cuerpos.

Y hubo una noche para todo eso y más…


por: Tuluz

lunes, 25 de enero de 2010

Tomber sur vous...


Bailo...
Onduló...

Me encuentro arrojada sobre tí

Como una ola sobre la arena.

Yacente tiemblo, arrojada sobre tí.


Jadeante y extenuada arrojada sobre tí

Acunada a tu piel, como una gota de roció.

Permanezco en ti, arrojada sobre tí.




Entonces, jadeamos nacemos y me extinguió,

Entre este baile de sábanas.


Huyó, corró y me alzó.

Tú… me atrapas, devoras y me devastas.


Llegamos al abismo

Con el mismo frenesí que un torbellino.

Prolongas la agonía en una vibrante cama.


Y yo aún… caigo arrojada sobre tí

Como una hoja de otoño.

Caigo y me reconfortó en tí.


por: TuLuz